María Soledad Silva Guerín. Licenciada en Marketing y Publicidad de la Universidad Autónoma de Asunción (UAA). Becaria CONACYT para la Maestría en Comunicación y Periodismo Científico de la UAA. Docente de la carrera de Marketing y Publicidad de la UAA.

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     El Aedes aegypti, también conocido como “mosquito tigre”, es el transmisor de tres enfermedades que causaron crisis regionales, inclusive mundiales, en materia de salud pública: Dengue, Zika y Chikungunya.

     La “Guía Dengue para Auxiliares de Entomología”, del Servicio Nacional de Erradicación del Paludismo de Paraguay (SENEPA), nos relata que este insecto es originario de Egipto. Fue descripto por primera vez en el año 1762, con la denominación de Culex aegypti. Culex significa “mosquito” y aegypti “egipcio”. El género Aedes fue definido recién en 1818 y, seguidamente, se verificó que la especie aegypti presentaba características semejantes a las de las especies de dicho género, entonces fue establecido con el nombre de Aedes aegypti.

     Este insecto debe pasar por varios momentos antes de ser el mosquito negro con manchas blancas que todos conocemos; huevo, larva, pupa y adulto. Para que esto suceda la hembra del Aedes, ya embarazada, busca un lugar oscuro y con agua estancada para depositar sus huevos y cumplir el proceso ya mencionado.

Figura 1 Las cuatro etapas del mosquito Aedes aegypti. Fuente: Autoría propia para la Unidad de Comunicación e Información del SENEPA.

     Las etapas de desarrollo suceden en el siguiente orden:

  • Huevo: Tiene una longitud de 0,4 mm y no es posible ser observado a simple vista. Puede resistir hasta un año y medio pegado al recipiente donde fue depositado a la espera del contacto con el agua para poder seguir desarrollándose.
  • Larva: Su cuerpo es alargado y consta de tres partes: cabeza, tórax y abdomen. Posee cuatro estadíos, nombrados del I a IV.
  • Pupa: Tiene forma de coma y está dividido en dos partes: cefalotórax y abdomen.
  • Adulto: Es de color oscuro; con cabeza, tórax y abdomen. Vuela de 25 a 100 mts., algunos a más de 500 mts., y vive entre dos semanas a un mes. En el domicilio suele ocultarse en sitios con poca luz como detrás de la mesa y estantes, debajo de la cama, entre las cortinas, etc. y son atraídos por los colores oscuros y brillantes. La hembra es la encargada de picar e ingerir la sangre del ser humano con el objetivo de madurar sus huevos, mientras tanto el macho solamente se alimenta de los azúcares de plantas y flores.

     Según la Revista Científica del Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí” (Cuba) es importante conocer los sitios de cría del mosquito, adentro como fuera de nuestras casas, así como los diversos tipos de recipientes, tanto naturales como artificiales, para así eliminarlos y prevenir las enfermedades transmitidas por el insecto.

     Ahora nos preguntamos ¿cuáles son esos lugares o recipientes a los que debemos prestar atención?, pues existen varios como nuevamente lo especifica la “Guía Dengue para Auxiliares de Entomología”; comenzando con los “naturales” como los son las plantas con “axilas de hoja”, es decir con una estructura similar al famoso aloe vera (hojas encimadas), caparazones de caracoles y huecos de los árboles.

     Luego nos encontramos con los llamados “criaderos útiles” que, debido a que son objetos que usamos diariamente, no podemos desechar; como los tanques de agua, bebederos de animales, cántaros, piscinas, entre otros. Por último están los clasificados como “inservibles” que deberían ser eliminados pero, lastimosamente, las personas acumulan en el fondo de sus casas con la supuesta intención de “volver a usarlos algún día” o los tiran en la vereda o en algún patio baldío. Por ejemplo: neumáticos usados, baldes rotos, botellas, cáscaras de huevo, latas, etc.

Figura 2 Diversos criaderos del "mosquito tigre". Fuente: Unidad de Comunicación e Información del SENEPA.

Figura 2 Diversos criaderos del “mosquito tigre”. Fuente: Unidad de Comunicación e Información del SENEPA.

     La falta de atención a estos criaderos así como de conciencia por un medio ambiente limpio y ordenado son los causantes de que aún existan el Dengue, el Zika y el Chikungunya entre nosotros; por lo que es importante poner en práctica el hábito saludable de inspeccionar periódicamente, y luego de cada lluvia, nuestros patios, casas y comunidad para eliminar recipientes en desuso y limpiar los que no se pueden descartar.

     El trabajo en conjunto y la concientización colectiva harán que no dejemos lugar al mosquito Aedes aegypti y, en consecuencia, disminuirán los riesgos de expansión de estas enfermedades.

REFERENCIAS

     Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social. Servicio Nacional de Erradicación del Paludismo. (2013). Guía Dengue para Auxiliares de Entomología. Asunción: OPS/OMS. Recuperado el 30 de enero de 2017. Disponible en línea:  https://drive.google.com/open?id=0B–V0x8WWuCadFE0ZUdwYWVnOG8

     Marquetti Fernández, M.; Leyva Silva, M.; Bisset Lazcano, J. y García Sol, A. (2009). Recipientes asociados a la infestación por Aedes aegypti en el municipio Lisa. Revista Cubana de Medicina Tropical, 63(3): 232 – 8. Recuperado el 1 de febrero de 2017. Disponible en línea: http://scielo.sld.cu/pdf/mtr/v61n3/mtr05309.pdf